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Tema Central - nov/dic 2004
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Los procesos requieren de ajustes finos
Dr. Orlando Lucca Filho
Professor UFPel
luccaf@ufpel.edu.br



Los avances tecnológicos observados en las últimas décadas en el área de producción y tecnología de semillas permitieron un aumento significativo en la productividad de los cultivos. No obstante las nuevas tecnologías de producción exigen la observación de pequeños detalles, hasta ahora considerados insignificantes. Se puede ver como ejemplo, que no es suficiente utilizar 50 kg de semillas por hectárea, estas semillas deben, además de poseer una elevada calidad física, fisiológica y sanitaria, ser distribuidas de forma uniforme en el suelo. No es suficiente disponibilizar fertilizantes, sino que los macro y micronutrientes también deberán estar presentes en número y cantidad necesaria para una perfecta nutrición de la planta. Se sabe que las semillas, después de que completan la maduración fisiológica comienzan a perder gradualmente la calidad y que, si son cosechadas con un elevado grado de humedad y secas artificialmente, tendrán mejor calidad que aquellas que permanecieron en el campo hasta alcanzar el punto de cosecha.

En los laboratorios de análisis de semillas también pueden percibirse los avances en los procedimientos de evaluación de la calidad, los cuales exigen la observación de principios más precisos para su ejecución.

La calidad de los lotes de semillas es determinada por un conjunto de factores determinantes de sus atributos físicos, genéticos, fisiológicos y sanitarios. Para esto existen reglas que deben ser seguidas durante la evaluación de cada uno de estos atributos. Estas reglas ya son moneda corriente entre los que trabajan en los laboratorios de análisis de semillas. La metodología que debe ser seguida para la evaluación de una determinada característica de lotes de semillas se encuentra indicada y descripta en las Reglas para Análisis de Semillas (RAS). En estas reglas se encuentran descritos los principios básicos para la implantación y evaluación de un determinado análisis. No obstante, las informaciones fundamentales no son siempre explícitas, especialmente aquellas relacionadas con la observación de pequeños detalles que pueden tener por efecto significante sobre la precisión y exactitud de los resultados.

Los términos precisión y exactitud están, a cada día, asumiendo una mayor importancia, especialmente en el sector agrícola, donde la obtención de mayores rendimientos con la reducción de los costos de producción y optimización de los recursos aplicados, es el principal objetivo del agronegocio moderno. Dentro de éste contexto se observa que la competitividad del sector está haciendo con que las nuevas técnicas y principios de producción sean incorporadas al sector productivo. De esta forma, principios de rastreabilidad, certificados de calidad de sistemas de producción y de productos, agricultura de precisión, entre otros, están entre los principales objetivos de muchas empresas, para poder así disponibilizar al consumidor un producto diferenciado de los demás ofertados por sus concurrentes.

Se debe considerar también, como parte integrante de un sistema de calidad en análisis de semillas, el control de las variables que pueden interferir sobre la precisión y la exactitud de los resultados. Se conoce por exactitud la relación de concordancia entre el resultado del análisis y el verdadero valor medido, mientras que precisión se refiere a la obtención de un valor que represente equívocamente el real valor del objeto medido. De esta forma, imaginemos que en una balanza pesáramos una determinada masa de un kilo. Al colocar esta masa de un kilo encima de la balanza la misma deberá indicar 1000grs, pudiendo decir que la medición fue precisa, pero si en vez de 1000 indicara 999,5grs todas las veces que colocamos aquella masa de un kilo, la balanza será considerada exacta.

Todo lo que hacemos en nuestra vida debe ser realizado con precisión, pues en el caso que busquemos exactitud estaremos sujetos a posibles frustraciones. Lo mismo acontece con los análisis de lotes de semillas. Siempre debemos buscar la precisión, más allá de que muchas veces lleguemos solamente a la exactitud.

Las principales variables que dificultan la obtención de resultados precisos son aquellas relacionadas al ambiente (temperatura, humedad y luz), y las referentes al propio análisis (equipamiento, tratamientos adicionales, período de duración del análisis, interpretación de los resultados), las bióticas (asepsia) y las referentes al evaluador (aptitud, entrenamiento y responsabilidad).

Temperatura y humedad
De todos los factores ambientales que dificultan la obtención de resultados precisos, sin duda la temperatura y humedad son los más importantes. En cuanto que la humedad tiene una función principal de desencadenar un determinado proceso metabólico, como la germinación de una semilla, la temperatura actúa como factor determinante de la velocidad con que estas reacciones ocurrirán. Estos dos factores tienen efectos significativos sobre la actividad enzimática y la utilización de reservas. Por esos motivos, tanto la temperatura como la humedad deben ser rigurosamente observadas y controladas durante la conducción de los análisis que evalúan el desarrollo de las plantas. La descripción de una determinada metodología para la conducción de un análisis de germinación, por ejemplo, explica la temperatura que deberá ser utilizada durante el período de incubación de las semillas y plantas. Esa temperatura deberá ser rigurosamente observada, pues una temperatura más baja que la indicada provocará prolongamiento del análisis, provocando la aparición de infecciones secundarias tales como las causadas por hongos o bacterias, que dificultan la interpretación del análisis y conducen a resultados no precisos.

No podemos olvidar de que todas las variables de una metodología padronizada y de uso internacional fueron exhaustivamente analizadas antes de ser indicadas, siendo por lo tanto, una metodología perfectamente calibrada para ofrecer resultados compatibles con el valor real del parámetro que va a ser medido, haciendo con que la precisión de los resultados sean directamente relacionados a la observación de todas la técnicas y procedimientos indicados para el análisis.

También es importante la disponibilidad de humedad en cantidad adecuada para una rápida, uniforme y completa germinación. Substratos muy húmedos permitirán una rápida absorción de agua por las semillas. En el caso de que estas se encuentren con bajos niveles de humedad podrán ocurrir daños irreversibles en sus organelas, estos daños ocasionarán la aparición de semillas muertas o de plántulas anormales, ocasionando resultados no compatibles con el verdadero potencial cualitativo del lote de semillas. Otro factor derivado del exceso de humedad en el sustrato es la restricción a la absorción de oxígeno mediante la formación de una película de agua alrededor de las semillas. Esta restricción de oxígeno también puede ocasionar un atraso en la germinación y la aparición de plántulas anormales. Por otro lado el déficit hídrico también es un factor limitante en la obtención de resultados precisos. Sabemos que las semillas necesitan absorber una cantidad determinada de agua para que los procesos asociados a la germinación sean iniciados correctamente. En un sustrato con baja humedad, las semillas necesitarán más tiempo para alcanzar este nivel crítico. Esto haría que el análisis se prolongue hasta la germinación de todas las semillas, siempre y cuando la cantidad de agua sea suficiente. En el caso de que la humedad no sea suficiente, las semillas absorberán una cantidad de agua inferior a la necesaria para germinar. En esta situación, normalmente, las semillas acaban siendo atacadas por microorganismos, no germinando u originando plantas anormales.

La humedad de las semillas asume un papel importante en la precisión de los análisis de vigor, como el de envejecimiento acelerado y conductividad eléctrica, donde el contenido de humedad inicial de las semillas podrá tornarlas más o menos susceptibles a las altas temperaturas, o interferir en la lixiviación de electrolitos. Es por esto que la ISTA recomienda, es su manual de análisis de vigor, que el contenido de humedad inicial de las semillas sea determinado antes de la realización del análisis de conductividad eléctrica, envejecimiento acelerado y deterioración controlada.


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